Acabo de ver en las noticias de las tres que los indignados españoles están haciendo las américas. Parece que algunos de los participantes en las movilizaciones patrias están organizando diversas secciones de los campamentos neoyorquinos.
Me alegra ver que entre tanto huérfano de subvenciones haya algún emprendedor solidario. Aunque mucho me temo que esa exportación de cerebros no contribuirá a elevar el producto interior bruto. ¿Se le habrá ocurrido a alguien volcar esos esfuerzos en crear alguna empresa y no en exigir a los Estados exhaustos -de tanto despilfarro- que le sufraguen la existencia?
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